"La Llorona de Villa Aldama"

Cuenta la leyenda que hace muchos años en tiempo de la revolución vivió una mujer

muy bella de nombre Josefina, que tenía alrededor de diecinueve años, su casa estaba ubicada

junto a lo que se conoce como los pilancoles, ella era una joven que provenía de una familia

respetable, era feliz y gozaba de la vida como cualquier joven de su edad, le gustaba

el baile y la fiesta. Fue en un mes de noviembre que acudió a una fiesta en la ciudad de

Perote y sus padres le dieron permiso que llegara máximo a las 12 de la noche, con

la situación que en ese momento atravesaba el país, que estaba lleno de pistoleros, bandidos

y gente armada. Pasó el tiempo volando y cuando vio su huelo ya faltaba poco de 20

minutos para las 12, así que le pidió a su amigo que la compañera hasta Villa Aldama,

pero este se encontraba en un estado etílico muy avanzado y se dejó a llevarla. Si desean

nada salió de la fiesta y caminó por las calles algunos metros para ver si encontraba alguna

de licencia, que la llevara hasta su casa, y la búsqueda de esta se les encuno, pero un

hermoso caballo blanco, y la convenció a Chulear a donde bastan su la bonita, te llego

a donde quieras, a lo que la joven por la desesperación de llegar a su casa le dijo que

le llevara en anchas del caballo hasta Villa Aldama. En seguida el jinete bajó para subir a Josefina

a su caballo, a lo largo del camino invadió un silencio, hasta que que el hombre comenzó

al preguntarle que hacía tan tarde en Perote y ella mintiéndole le dijo que había ido

a visitar a unos familiares. Sin pensarlo a que el hombre pasando la desviación de

movilitos y antes de llegar a cerro de león, para ser concretos en la vía que atraviesa

el caro cabril, la magu y rasgó de sus rompas para después abusar de ella. Josefina

en la desesperación por no quedarse atacada sexualmente, comenzó a gritar sin tener éxito

de que alguien la escuchara. Después de ver abusado de ella, a que el hombre pegó

de una vara a su caballo y galopando desapareció de lugar. Josefina en esas condiciones se fue

caminando a su casa y al llegar sus padres le preguntaron que le había pasado y ella

les contó todo lo sucedido, emprendieron la búsqueda de que el hombre sin poder hallarlo.

A raíz de esto ella quedó embarazada de unos gemelos y que al hacer por el huraje de todo

lo sucedido, optó por ogarlos en el telancón. A repetida de lo que hizo y sintiendo que los niños

no tenían la culpa, ella se quitó la vida orcando en un árbol que se encuentra en las afueras

de Villa Aldama. Después de estos lamentables hechos en punto de la fosa de la noche, se le

puede observar de apurar a Josefina, penando por todas las calles de lugar, especialmente los

Pilancones y en la casa que hace unos años le perteneció a Juan Aldama gritando por sus hijos.

También se dice que se encuentra a cualquier hombre tiene la facilidad de enamorarlo y perderlo

por las afueras de Villa Aldama para ya nunca regresarlo y las mujeres que logran oír los

lamentos y gritos de Josefina, la llorona de Villa Aldama, corre en asustadas rápidamente

tras sus hijos para esconderlos de ella, porque si los encuentra se los puede llevar para siempre.




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